PUBLICADO: 27/6/08 - 13.00 hs.
De repente, el conflicto del campo invadió la Ciudad. Y de repente, también, el jefe de Gobierno Mauricio Macri se vio en el medio de la pugna por ocupar la vía pública a través de novedosas “carpas”, que ya se han convertido en todo un símbolo de esa gente que no tiene nada que hacer y entonces se va de vacaciones. O vive de vacaciones, quién sabe gracias a quién (quizás, sea por la bondad de todos, y no lo sabemos…).
Y Macri, que sueña con privatizar el espacio público, no soporta que nadie más que él disponga de ese lugar. Y ahí arrancó el circo.
Que los echamos con la policía, que la policía no tiene autorización para retirar las carpas, que Larreta dice que Aníbal Fernández no quiere, que Aníbal Fernández se ríe de Larreta, de Macri y hasta de Michetti, que mientras tanto, las carpas se van multiplicando y pasan a ser el centro de la atracción nacional, más que el mismísimo debate en el Congreso…
Están las Karpas blancas (o sea, las carpas "K"), está la carpa verde a favor del campo, y también apareció la carpa roja del MAS, que logró tener sus 30 segundos de efímera gloria mediática.
Resulta que los muchachos instalaron las carpas para poder difundir su mensaje. ¿No era lo mismo con reunirse en una esquina, y volantear, convocar a la gente a que adhiera, discursear… sin tener la necesidad de imitar al Sarrasani que recuerda el tango?
Parece que no. Parece que todo vale por distraer la atención de lo verdaderamente importante: el aumento imparable de los precios (por "h" o por "b"...), la falta de colectivos por falta de combustible, la falta de energía ahora que viene el frío… Y hasta aquellos "esclarecidos" que aseguran saber la verdad de la milanesa, suman confusión al asunto.
Lástima que del lado de adentro del Congreso, ahí donde va esa gente que dicen ser nuestros "representantes", no se preocupen por generar un debate serio que defina el futuro del país.
Argentina, país payasesco al fin, gira alrededor de las carpas. Lástima que no sean de circo.
Hubiera sido más
cómico, y menos trágico.