© La Bocina 2008-2009
PUBLICADO: 10/06/09 - 9.00 hs.
Por Salvar a Floresta
ESTE Sábado
13 de Junio, a partir de las 11.30 hs, SALVAR A FLORESTA convoca
a los vecinos del barrio de Foresta para manifestarse ante la posible demolición
de la casona ubicada en Dolores 438, producto de su venta.
El lugar de encuentro será en el frente de la misma finca donde se
colocará un cartel informativo en alusión a que dicho inmueble
se encuentra protegido por la ley 3056 para que actúe como aviso
para todo aquel que pretenda comprarla con fines de demolición.
Dicha propiedad de estilo victoriano, su construcción data de 1906,
de un lenguaje arquitectónico caracterizado por sus raíces
en la arquitectura gótica, su rica ornamentación, la utilización
de porches, bow windows y torre, enfatizados por la combinación de
dos colores, la diversidad de planos, la utilización del ladrillo
y la combinación de materiales hacen de esta propiedad un ejemplo
único del estilo victoriano en nuestro barrio.
A esto se le suman los jardines
característicos del romanticismo Victoriano, de fines del siglo XIX.
De acuerdo al cartel colocado sobre la reja y averiguaciones realizadas,
podemos afirmar que se pretende demolerla para allí construir una
torre que de acuerdo a los cálculos realizados rondarán los
2225 m2 cubiertos, superando holgadamente los 10 pisos con los consabidos
problemas que esto acarrea en la prestación de servicios como falta
de agua, problemas cloacales etc.
Hoy la especulación Inmobiliaria, el urbanismo entendido como negocio,
las distintas normas cómplices, hacen que desde comienzo del siglo
XXI Floresta deje de ser Floresta para ser un nuevo barrio sin un claro
futuro, pretendiéndose forzar un aumento de la densidad sin importar
las características actuales de cada barrio y la opinión de
los vecinos, que las normas que hoy rigen la ciudad nacieron sobre un frío
escrito con un plano sobre él, sin tener en cuenta que en cada cuadrado
que representaba una manzana habían personas, vecinos que se interrelacionaban,
que disfrutan de su barrio.
Hemos visto como nuestro patrimonio
arquitectónico se fue destruyendo, como el sol fue abandonando nuestras
calles por los edificios de alturas.
Floresta se vuelve a poner de pié, queremos vivir en él, recorrer
sus calles saludar a los vecinos, a los de siempre y a los nuevos, admirar
su arquitectura, su arboleda.
Por eso este sábado los vecinos volvemos a expresarnos hoy la ley
3056 se pone a prueba, esperemos que sea letra viva y ponga fin a este destruir
de nuestro patrimonio.
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