PUBLICADO: 22/ 10/10 - 10.00 hs.
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Por Claudio
Serrentino
Periodista, fundador de "La Bocina"
ESCUCHÉ a la Señora Presidente de la Nación, hablar sobre el asesinato de Mariano Ferreyra. Escuché, y no entendí. Por eso, voy a reproducir sus palabras, y luego, a preguntar:
Ayer, dijo la Presidente (extraído textualmente del sitio www.presidencia.gob.ar):
"Esa muerte es producto de la violencia y de no poder sentarse a debatir. El momento amargo que vivimos ayer es producto de bandas, de gente que quiere arreglar las cosas a los golpes y a los tiros".
"Hay una marcada intención de desprestigiar y marcar a todo lo que venga desde el sector político o vinculado con el trabajo es oscuro".
"No me gusta vivir en una Argentina en la que se sale a manifestar con palos. No hubo un gobierno en la historia de la República Argentina que soportara cortes de ruta durante cuatro meses enteros, bloqueos de fábricas, y desabastecimientos sin que hubiera un solo rasguñado".
"A los que creen que reprimiendo se muestra autoridad, yo digo que no".
"A los que vayan a manifestaciones que no lleven palos, porque fue este gobierno el que ordenó que todas las fuerzas de seguridad destinadas a canalizar manifestaciones que no lleven armas de fuego, ni siquiera balas de goma, cuando van a contener una manifestación".
“Prefiero pagar mil costos políticos por no reprimir antes que tener que lamentar la muerte de un argentino”.
Y según una nota publicada en www.clarin.com, Cristina Fernández de Kirchner afirmó:
“Hay algunos que hace tiempo buscan a un muerto”.
Pregunto, porque no entiendo:
- ¿El gobierno nacional da el ejemplo en cuanto a "sentarse a debatir"?
- ¿Quién o quiénes pretenden instalar la "marcada intención de desprestigiar y marcar a todo lo que venga desde el sector político o vinculado con el trabajo es oscuro"?
- ¿No cree que algunos gremialistas se desprestigian solos?
- ¿Por qué están involucrados en ese supuesto complot sectores sindicales peronistas, que teóricamente respaldan a su gobierno?
- A mí tampoco me gusta vivir en una Argentina donde se manifiestan con palos, capuchas y armas. Pero... ¿por qué el Estado no realiza una tarea preventiva para evitar que los violentos no participen de las manifestaciones?
- ¿Quién o quiénes buscaban un muerto? ¿Los organismos de inteligencia y de seguridad, no podían haberlo evitado? Indudablemente, no. Para muestra, basta traer desde la memoria el recuerdo de un hecho similar: ¿Qué pasó con otro tiroteador en una movilización popular que terminó en desastre, cuando trasladaron los restos de Perón, en 2006? Nada. "Madonna" Quirós anda libre. La Justicia no hizo nada. Y el Partido Justicialista y la CGT, nunca manifestaron claramente su repudio al accionar del violento armado. Claramente significaba desarmar, sin más trámite, a los grupos violentos.
DE LA DESAZÓN A LA SINRAZÓN
La desazón provocada por la muerte de Mariano, me deja una certeza: la única víctima es él. Fue víctima porque los distintos estamentos del Estado no hicieron lo que había que hacer para impedirlo.
La teoría del complot y del "muerto" (que finalmente lo hubo, lamentablemente...) es un artilugio con el que se pretende ocupar el lugar de la víctima, un capítulo más de la sinrazón del "todo o nada" en el que se resume todo en definir "si no estás conmigo, estás contra mí", el maquiavélico juego al que gustan jugar nuestros políticos (sobre todo, el oficialismo), y que borra toda posibilidad de grises.
La otra sinrazón es la de los sindicalistas poderosos, millonarios, eternizados en el sillón de sus gremios, que hasta llegaron al extremo de envenenar a sus afiliados con medicina "trucha". Los mismos tipos que estaban hace 40 años, siguen estando ahora, y si no son ellos, son sus hijos, o algún allegado. ¿Ninguno de los tres poderes del Estado piensa hacer nada al respecto?
Ojalá aparezcan los responsables materiales e intelectuales, y tengan su castigo.
Ojalá que este sea la última muerte por la violencia sindical.
Ojalá se inicie un profundo proceso de democratización de los gremios, el cual debería incluir la necesaria limpieza de las "bandas" que mencionó la Presidente.
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